La primera edición del Mercado de Pulgas Municipal cerró este domingo con una convocatoria que superó las expectativas de la organización. Más de 90 personas solicitaron participar y 45 fueron seleccionadas para formar parte del espacio feriante desarrollado en el parque Cambá Cuá.
La iniciativa, impulsada por la Municipalidad de Corrientes, tuvo como objetivo generar un nuevo punto de encuentro para la compra y venta de objetos usados, fomentar la reutilización y promover prácticas vinculadas con la economía circular.
Durante la jornada hubo una importante presencia de vecinos que recorrieron los puestos y encontraron desde libros, juguetes y revistas hasta vajillas, antigüedades, objetos decorativos y piezas de colección.
Una primera experiencia con cupos completos
El intendente Claudio Polich recorrió el predio y destacó la respuesta obtenida en esta primera edición.
“Fue muy exitoso, hubo mucha convocatoria, muchos expositores, incluso varios no llegaron a ser parte del evento porque se fijó un cupo para una mejor organización”, señaló.
Polich destacó además que se trata de una propuesta inédita para la ciudad.
“Es la primera vez que se realiza en Corrientes una cosa de esta naturaleza. Consiste en que la gente pueda buscarle mercado y una segunda oportunidad a muchos objetos que forman parte de las antigüedades que uno tiene en la casa”, explicó.
Objetos que también recuperan historias
El Mercado de Pulgas no estuvo pensado únicamente como un espacio de comercialización. La propuesta también buscó recuperar el valor afectivo e histórico de objetos que muchas veces permanecen guardados durante años.
“Hay muchas familias donde los padres les van contando y mostrando a sus hijos cada una de las cosas que formaron parte de nuestra niñez y que hoy ya nadie conoce”, sostuvo Polich.
De esta manera, el intercambio entre compradores y vendedores permitió que antiguos objetos volvieran a circular, pero también funcionaran como disparadores de recuerdos e historias familiares.
Economía circular y una posibilidad de generar ingresos
Otro de los ejes centrales de la iniciativa fue la reutilización.
En lugar de desechar objetos que todavía pueden tener utilidad o valor para otras personas, la propuesta buscó facilitar que vuelvan al circuito de consumo.
Polich destacó que esta dinámica también puede transformarse en una oportunidad económica.
“Es la idea de poder fomentar que la gente pueda darle una segunda oportunidad, ganarse unos pesos con las cosas que tiene en la casa, pero además contar con un lugar de encuentro”, expresó.
Coleccionistas y una amplia variedad de productos
La secretaria General del Municipio, Florencia Ojeda, cuya área estuvo a cargo de la organización, consideró que la presencia sostenida de vecinos durante la tarde confirmó el interés por este tipo de actividades.
“Lo que buscamos con este primer Mercado de Pulgas es que sea un espacio de encuentro y esto lo estamos viendo”, afirmó.
Ojeda destacó además la presencia de coleccionistas y la diversidad de objetos disponibles en los distintos puestos.
El Municipio evalúa nuevas ediciones
La subsecretaria de Políticas Ambientales, Mercedes Mestres, señaló que la selección previa permitió ordenar la participación de los feriantes de acuerdo con distintas categorías.
“Estamos muy contentos. Los feriantes están muy contentos de que se les haya dado esta posibilidad de exponer y vender sus productos, y la gente que vino a recorrer y comprar también está muy contenta con la propuesta”, sostuvo.
La funcionaria confirmó además que la continuidad de la iniciativa ya se encuentra en evaluación.
“El intendente también nos dio el ok para que sigamos haciéndolo”, señaló.
Las próximas ediciones serán anunciadas por el Municipio y permitirán incorporar a nuevos interesados, incluidos quienes no pudieron ingresar en el cupo de esta primera convocatoria.