La Sociedad Rural de Corrientes, ubicada en Riachuelo, fue escenario este sábado 18 de abril de un nuevo remate ganadero destinado a pequeños productores, que superó todas las expectativas al reunir más de 1.600 cabezas.
Se trató del quinto remate del año en la provincia de Corrientes, consolidando una política pública que no solo dinamiza la actividad comercial, sino que también apunta a mejorar la rentabilidad y formalización del sector rural.
En lo que va de 2026, ya se comercializaron cerca de 7.000 cabezas, generando un movimiento económico superior a los 6.000 millones de pesos. Además, ya están confirmados otros seis remates, con próximas fechas el 23 y 24 de abril en La Cruz y Esquina, respectivamente.
Un puente hacia precios justos
Para los pequeños productores, estos remates representan una herramienta clave para acceder a mejores condiciones de mercado.
Ernesto Báez, productor del paraje Garabatá, definió la jornada como una “fiesta del encuentro” y destacó el impacto del programa: “El transporte gratuito es fundamental. Sin este apoyo sería imposible sostener la actividad”, afirmó.
En la misma línea, Eduardo Espíndola valoró la transparencia del sistema: “Antes los acopiadores pagaban mucho menos. Acá vendemos al valor real, como productores grandes”, explicó.
Mejora productiva y crecimiento sostenido
El sistema de comercialización permite además reinvertir en genética y mejorar la calidad del rodeo. Según los productores, el acceso a mejores precios genera un círculo virtuoso que impulsa el crecimiento sostenido del sector.
La modalidad de venta, que agrupa hacienda por categorías, permite equiparar condiciones entre pequeños y grandes productores, elevando la competitividad.
Impacto económico y formalización
El programa, coordinado por el Instituto de Desarrollo Rural de Corrientes, se consolida como una política de Estado orientada a fortalecer la economía rural.
Juan Manuel Pomar, referente del organismo, destacó que el objetivo es acortar la cadena comercial y mejorar la rentabilidad: “Buscamos que el productor se inserte en un mercado formal, competitivo y con mejores oportunidades”, señaló.
Además, el esquema incluye una modalidad mixta —presencial y por streaming— que amplía el alcance de los remates y facilita la llegada a nuevos compradores.
Una política que dinamiza el interior
El impacto de estos remates trasciende lo productivo, generando movimiento económico en distintas localidades y fortaleciendo el desarrollo del interior provincial.
En un contexto favorable para la ganadería, esta iniciativa permite a los pequeños productores acceder a mejores precios, profesionalizar su actividad y proyectar crecimiento a largo plazo.